Plutón y sus crisis de muerte y renacimiento – 2016
Tarde o temprano todos experimentaremos un tránsito de Plutón en algún área de nuestra carta astral, y cuando eso suceda, descenderemos al submundo de nuestras emociones inconscientes e impulsos reprimidos, y entonces reconoceremos el tipo de energía que es. Aunque inicialmente parece ser un planeta al cual temer, la verdad es que es una fuerza tremendamente creativa y generadora de vida… como lo es un volcán. Astrológicamente, Plutón es el encargado de poner término, sin apelación posible, a las fases de la vida o los ciclos personales que ya han cumplido su etapa, y avisa que una determinada experiencia llega a su fin porque debe dejar espacio para que nuevos escenarios progresen. Plutón nos recuerda que es tiempo de dar vuelta la hoja, y a veces, incluso de cerrar el libro completo. Desde la funcional perspectiva de Plutón, no tiene sentido mantener algo, ya sea un comportamiento, una relación, un trabajo o un ideal si éste se interpone entre el individuo y su siguiente etapa de evolución y crecimiento personal, entonces esa persona o circunstancia, se vuelve un obstáculo y debe desaparecer. Plutón no se caracteriza por ser muy considerado con los sentimientos, de hecho, en muchos sentidos, es una energía algo cruel pero efectiva y verdaderamente enfocada en su principal objetivo que es el progreso de nuestros procesos internos… incluso a pesar nuestro!
En el fondo, aquí el problema somos nosotros y nuestros desmedidos apegos emocionales a los objetos, los recuerdos y las personas, las que vemos más como extensiones de nosotros mismos que como valiosos elementos de nuestros procesos de crecimiento, lo que es un gran error. No se trata de sugerir que las
personas y las relaciones que establecemos sean meros objetos que usamos y dejamos cuando necesitamos, todo lo contrario. Se trata de lecciones de amor, de aprender no sólo a valorar a las personas mientras tenemos la oportunidad de convivir y compartir con ellas sino de saber cuándo debemos dejarlas ir, por respeto a sus deseos, procesos personales o necesidades entendiendo que sólo la aceptación de los hechos otorga la fortaleza y la libertad para seguir el camino por nuestra cuenta concentrándonos en comprender mejor las experiencias vividas y en tomar mayor consciencia del valor que tienen los demás en nuestra vida y del valor de la vida en general.
Plutón tiene un estilo muy definido y cuando uno recibe su influencia no puede ignorarla por mucho tiempo porque es muy intensa y poderosa y extrae desde las profundidades de nuestro inconsciente todo el material emocional reprimido sacándolo a la luz para que lo observemos tal como está después de años, y a veces hasta décadas, de represión y negación. El objetivo de esta energía no es hacernos sufrir, para nada, su propósito es volvernos conscientes, aunque sea
a la fuerza, de la cantidad de carga emocional y psicológica que llevamos a cuesta y que nos abruma sobrepasando muchas veces nuestra propia capacidad de resistencia, limitando nuestras acciones, enfermándonos y desgastándonos innecesariamente. Cuando entendemos esto, si es que lo queremos entender, liberamos una enorme cantidad de energía psíquica que podemos comenzar a utilizar en nuevas experiencias y en re-crear nuestra vida completa si así lo deseamos. Por lo tanto, efectivamente un tránsito de Plutón puede ser inicialmente fuerte y doloroso, pero si somos capaces de ver un poco más allá de nuestro dolor y mirar en perspectiva la experiencia que nos está afectando, advertiremos que este planeta sólo nos está tratando de hacer un favor. No es por nada que a Plutón se lo reconoce como una energía de “muerte y renacimiento”, porque en definitiva eso es lo que hace con nosotros: nos mata y nos vuelve a la vida después… pero volvemos tan cambiados que es como si fuéramos otra persona, es la misma energía del “ave fénix”. Hay muchas formas en que podemos morir fuera de la forma física, puede ser una muerte psicológica, cuando nuestro enfoque y comprensión de la vida, la manera cómo entendemos las cosas y a las personas, cómo nos comunicamos y procesamos los pensamientos cambian tan radicalmente que prácticamente se puede decir que mueren, porque después del tránsito de Plutón ya nada será entendido como antes, nuestra percepción de la realidad y del medio en que nos movemos, muere y cambia. Otro modo, es una muerte emocional, donde generalmente asistimos al final no sólo de nuestras relaciones sino de la forma en que nos relacionamos con los demás, se transforma todo, tanto lo que estamos dispuestos a dar como lo que esperamos recibir en el amor y en nuestras relaciones afectivas iniciando un proceso de análisis profundo, no siempre consciente, de los patrones que establecemos con nuestros seres amados redefiniéndolos durante el transcurso del tránsito de Plutón. También se puede experimentar una muerte espiritual o de fe, cuando nuestras creencias o filosofía sobre el sentido que tiene la vida sufren grandes sacudidas o cuestionamientos, que pueden venir precedidas por algún tipo de crisis existencial o personal. En definitiva, la palabra “crisis” tan utilizada para advertir el momento inicial de grandes transformaciones y que en oriente es sinónimo de “oportunidad” y “crecimiento”, resume muy bien la consecuencia final de un paso de Plutón por algún área de nuestra carta astral. En el fondo, es una invitación formal del cielo a crecer y a crearse nuevas oportunidades, a liberarse de cargas innecesarias y nacer de nuevo!
También la energía de Plutón puede ser entendida como la de esos viejos amigos “rectos y exigentes” que nos llaman la atención y aguijonean cuando ven que intentamos darnos por vencidos o nos dejamos estar ante las dificultades que la vida nos presenta, es un excelente amigo porque nos dice las verdades esenciales, es decir, nos dice las cosas como
realmente son, no nos engaña ni nos crea falsas expectativas, pero al mismo tiempo nos recuerda y ayuda a contactar con las fuerzas interiores que poseemos y que necesitamos para enfrentar el momento difícil que estamos pasando. Astrológicamente, Plutón corresponde a esa fibra, esa potencia interior que aflora cuando todas nuestras fuerzas han desaparecido y creemos que ya no podemos más y estamos a punto de claudicar, sentimos que lo hemos perdido todo y que ya no queda nada más por qué vivir porque nuestra vida tal como la conocimos terminó… porque estamos “como muertos en vida”…, irónicamente, esa es la voz de alerta que despierta y activa la potencia de Plutón! Se lo entiende como nuestro “instinto de supervivencia”, ese impulso que nos saca de las crisis o de cualquier situación de riesgo potencial y nos da la fuerza que creíamos no tener para luchar por nosotros mismos o por quienes dependen de nosotros, para luchar por nuestra vida, muchas veces teniendo que empezar de cero, pero saliendo victoriosos al final… incluso para nuestra propia sorpresa!
Durante el 2016, necesariamente aquellos nacidos entre las siguientes fechas podrán sentir todo lo descrito aquí como una experiencia muy cercana y potente en sus vidas o vivirlo a través de sus relaciones dependiendo del área que Plutón active en su carta astral:
– Especialmente los nacidos entre el 1 y el 9 de enero de cualquier año.
– Los nacidos entre el 30 de marzo y el 8 de abril de cualquier año.
– Los nacidos entre el 1 y el 10 de julio de cualquier año.
– Los nacidos entre el 2 y el 11 de octubre de cualquier año.
Otras fechas vinculadas a la influencia de Plutón durante este 2016, pero con un matiz menos conflictivo, son aquellas personas nacidas durante las siguientes fechas quienes experimentarán profundas transformaciones personales, pero dentro de un contexto más fluido o afín a sus propios deseos internos, lo que les ayudará a aceptar de mejor manera los eventos y a colaborar con los importantes cambios que se activarán en sus vidas:
– Los nacidos entre el 1 y el 9 de marzo de cualquier año.
– Los nacidos entre el 30 de abril y el 9 de mayo de cualquier año.
– Los nacidos entre el 2 y 11 de septiembre de cualquier año.
– Los nacidos entre el 2 y el 11 de noviembre de cualquier año.




